domingo, 30 de agosto de 2015

ESTO ES AGUA

El escritor David Foster Wallace dio un discurso en la universidad de Kenyon dirigido a la generación de graduados de la carrera de Liberal Arts (Humanidades) en el 2005. El video de ese extraordinario discurso se hizo viral y ha sido reescrito, adaptado, editado y adecuado cientos de veces.
He aquí mi versión de lo que dijo Foster Wallace ese día. No es una idea original mía y no pretendo exponerlo como tal, pero de alguna u otra manera al traducirlo me tomé la libertad de plasmarlo “con mis palabras” (espero que a David, QEPD, no le moleste demasiado). Le quité por aquí, le agregué por allá para darle un sentido un poco diferente, un tanto más personal, pero manteniendo el espíritu original de las palabras del autor.
Disfrútalo.
Jorge Osuna

ESTO ES AGUA

Hay dos peces jóvenes nadando y se topan con un pez bastante mayor nadando en dirección contraria, los saluda diciendo, “Buen día chavos. ¿Qué tal está el agua?” Los dos peces siguen nadando por un momento y eventualmente uno mira al otro y le pregunta, “¿Qué diablos significa ‘agua’?”
Si esperas que a continuación me presente como el pez mayor y que llene estas líneas con sabiduría definiendo exactamente lo que significa el agua, lamento decepcionarte. No soy el pez viejo y sabio. Y en realidad ya sabes lo que es el agua aunque pretendas tercamente lo contrario, no necesitas que nadie te lo diga. El punto de la historia de los peces es simplemente hacer conciencia de cómo las realidades más obvias e importantes (el agua) son constantemente las más difíciles de ver, entender y acerca de las cuales hablar. Expuesto como un enunciado en nuestro idioma, por supuesto, esto solo es una plataforma trillada y banal, una idea acerca de la cual ya se ha escrito y se ha hablado muchísimo. Pero es un hecho que en el día a día de la existencia del adulto promedio, estas “plataformas trilladas y banales”, estas frasecitas sin aparente sentido alguno, pueden tener consecuencias de vida o muerte, o por lo menos eso es lo que pretendo sugerir. ¿Suena fatalista? Quizá. Pero toma en cuenta que no todo lo que está despierto está vivo… Exacto… aún más fatalista.
Pero no te preocupes, hoy en día existen infinidad de cursos, escritos, pláticas, libros, talleres, seminarios etc. enfocados en ayudarte a mejorar tu calidad de vida. Diseñados para que dejes de sobrevivir tu vida y la comiences a vivir. Que le dan sentido a estas frasecitas trilladas y las convierten en poderosas lecciones para apoyarte a que consigas las cosas que hasta el día de hoy se han mantenido frustrantemente fuera de tu alcance. En mi experiencia, los mejores son aquellos que te apoyan a aprender como pensar. Y de esto se tratan estas líneas. Acerca de esa idea de ‘aprender a pensar’. Esto automáticamente se convierte en un golpe en tu ego, ¿no? Estarás pensando: “¿Cómo me van a enseñar a MI a pensar? ¡Yo ya sé cómo!” Y como principal evidencia de que sabes pensar podrías presentar el hecho de que estás leyendo esto… ¡si no supieras como pensar sería imposible que leyeras esto! Y entonces te puedes sentir insultado con el hecho de que alguien o algo pretenda enseñarte a “pensar”. Pero cuando hablo de “enseñar a pensar” realmente no estoy hablando de la “capacidad” de pensar si no de la elección que todos, aparentemente, tenemos de elegir en QUE pensar. Eso resulta un poquitín más complicado, pero es lo que nos separa a los humanos de nuestros hermanos primates y considero que es algo a lo cual vale la pena dedicarle unos minutos, por lo menos para poder estar seguro de que soy humano y no simio. Si, aun así, esa total libertad de elegir en que pensar te parece demasiado obvia como para ‘desperdiciar’ unos momentos al seguir leyendo esto, entonces te pido que pienses otra vez en esos peces jóvenes… que pienses en lo que es el agua para ti y que suspendas por un momento tu escepticismo acerca del valor de pensar en aquello que parecería totalmente obvio.
Todas las reglas de la enseñanza demandan la utilización de anécdotas, parábolas, ejemplos y cuentos para el fácil entendimiento de lo que se pretende transmitir. Así que con el afán de apegarnos a dichas reglas y estatutos, he aquí otra divertida y pequeña historia didáctica:
Hay dos tipos sentados juntos en un bar en lo más remoto de Alaska. Uno de ellos es creyente, el otro es ateo. Están discutiendo acerca de (¿qué más?) la existencia de Dios con esa intensidad especial que solo viene después de como la 4ta o 5ta cerveza. El ateo dice: “Mira, no es que tenga razones especificas por las cuales no creer en Dios. De hecho ya he experimentado todo esto de la oración a Dios y todo este rollo. Justo el mes pasado me perdí caminando en medio de la nada durante una terrible tormenta, estaba sin rumbo y no podía ver nada por la nieve que caía y estaba a unos 20 bajo cero… y entonces lo intente… me arrodille en la nieve y grite, ‘Dios, si es que hay un Dios, estoy perdido en medio de esta tormenta y seguro moriré si no me ayudas.’” Y justo ahí el creyente con una cara de confusión le dice al ateo, “Pues ahí lo tienes, seguro debes creer ahora, después de todo aquí estas, vivo.” El ateo suspira algo irritado, “No amigo, lo que pasó fue que un par de esquimales por casualidad iban por ahí y me llevaron a un lugar seguro… eso es todo.”
Es fácil (especialmente si ya has sido expuesto a algo como la ontología del lenguaje o cualquier otra forma de pensamiento abierto, consciente o liberal) analizar esto y pensar que la misma experiencia puede significar dos cosas totalmente opuestas para dos personas dadas las diferencias en creencias y en la forma en la cual esas personas le dan significado a sus experiencias. Pensar que tiene que ver con el particular “observador” que está siendo cada uno en ese momento. Si eres como yo, aprecias la tolerancia, la aceptación y la diversidad de creencias, en ningún momento, si eres como yo, te atreverías a decir que una u otra de las interpretaciones es “verdadera” o “falsa” o “buena” o “mala”. Y eso está perfecto. Hoy vivimos en un mundo cada vez más diverso y, especialmente las nuevas generaciones, tendemos a aceptar y tolerar con mayor facilidad dicha diversidad. Pero rara vez tendemos a cuestionarnos de donde viene esta diversidad en creencias y formas de pensar. Y cuando digo “de donde viene” me refiero a de que parte de adentro de estas dos personas viene la forma en la cual piensan, las cosas en las que creen y el significado que le dan a sus experiencias. No nos lo preguntamos porque tendemos a creer que ya tenemos la respuesta y, nuevamente, parece algo obvio (como el agua). Actuamos como si las orientaciones más básicas de un ser humano hacia el mundo, el significado que le da a sus experiencias, son cosas que vienen con su particular “modelo”. Como si fuera su altura, color de ojos o talla de zapato. O pensamos que lo absorbemos de forma automática de nuestra cultura, como un lenguaje por ejemplo. Como si la construcción del significado particular que le damos a nuestras experiencias y las creencias que nacen a partir de esas experiencias fuera en absoluto automático y nunca una cuestión de elección personal e intencional. Esta es otra de las “verdades” con las cuales vivimos. Y así tenemos explicaciones “verdaderas”, muchas de ellas tranquilizantes, para entender porque las personas de nuestro alrededor son como son y actúan como actúan. Y vamos por la vida explicando todo: “Por supuesto que no ha avanzado en su vida, es un huevon.” “Claro que le puso el cuerno, él siempre ha sido infiel.” “Me queda claro porque el ateo pensó eso… es ateo.” Pero además, está el ‘pequeño’ tema de la arrogancia. Porque no solo tenemos respuestas para explicar cómo son o porque creen lo que creen los demás, tenemos explicaciones para nosotros mismos. Y de esa manera justificamos nuestros más terribles y vergonzosos fracasos de la misma forma arrogante y mamona con la cual justificamos nuestros más halagadores éxitos: con una irresponsabilidad desenfrenada. Así estamos SEGUROS de saber y entender porque nos pasa lo que nos pasa, porque hacemos lo que hacemos y porque tenemos lo que tenemos. Creemos entender exactamente lo que es al agua sin siquiera haberle dedicado un minuto a reflexionar acerca de lo que realmente es esto que nos rodea y parece ser evidente. De esa forma, no somos muy distintos al ateo, quien esta TAN seguro al descartar la posibilidad de que los esquimales aparecieron de alguna u otra manera gracias a su oración a Dios que no hay espacio para ninguna otra creencia. Claro, existen muchas personas religiosas igual o más arrogantes. Igual de seguros de que SUS interpretaciones de las cosas son las ‘correctas’. Y este segundo grupo incluso podría aparecer más repugnante que el primero, por lo menos para algunos de nosotros. Pero el ‘dogmatismo religioso’ y la arrogancia irresponsable y desenfrenada presentan el mismo problema que el ateo de la historia: una certeza ciega, una mente cerrada que lleva a un encarcelamiento tan total que el prisionero ni siquiera se da cuenta que está encerrado.
El punto aquí es poder definir lo que realmente significa “aprender a pensar”. Y es sencillo: aprender a pensar significa ser un poco menos arrogante. Significa tener por lo menos un poco de conciencia crítica acerca de mí mismo y de mis certezas. Significa estar un poquito más abierto a dejar de tener la razón con lo que doy por sentado. Porque, resulta, que un grandísimo porcentaje de aquellas cosas que considero certezas totales y absolutas, en realidad son total y absolutamente erróneas e ilusas. Y el problema es que si no le dedicas un tiempo a pensar en esta “agua” tarde o temprano te acabas dando cuenta lo iluso y equivocado que estabas siendo… y cuando esto ocurre más tarde que temprano, en ocasiones acaba siendo DEMASIADO tarde.
Aquí te va un ejemplo de unas de las cosas acerca de las cuales me siento absolutamente seguro, algo que percibo como una certeza total y absoluta y que me he dado cuenta lo equivocado e iluso que es: todo en mi experiencia inmediata parecería soportar mi creencia de que YO soy el centro del universo; la persona más real, mas lucida e importante sobre la faz de la tierra. Piensa eso nuevamente y detente un segundo a hacerlo. Va de nuevo: todo lo que yo experimento soporta mi creencia de que YO SOY el centro del universo. Raramente pensamos en este tipo de pensamiento natural y básico en el cual solo yo importo porque es demasiado inaceptable socialmente. Pero es así para todos nosotros. Está en nuestra programación de fábrica, así ‘venimos’ desde que nacemos. Es un mecanismo de la naturaleza humana que nos ayuda a sobrevivir y que ha permitido que trascendamos. Muchas veces simplemente le llamamos ego, pero en realidad pensar así esta inamoviblemente anclado a las partes más profundas de nuestra personalidad. ¿Qué loco no? En nuestro instinto más intrínseco se encuentra la capacidad de ser absoluta y totalmente egoístas y ensimismados. Piénsalo: no existe ninguna experiencia en tu vida en cual no hayas sido el centro absoluto. Experimentas el mundo que está enfrente de TI o detrás de TI, o a la izquierda o a la derecha de TI, en TU televisión en TU monitor, a través de TU celular, visto con TUS ojos, escuchado con TUS oídos. Para conocer los pensamientos o los sentimientos de otras personas te los tendrían que comunicar de alguna forma… pero los tuyos son TAN inmediatos, TAN urgentes y TAN reales.
No te preocupes, este no es el momento en el cual esto se convierte en una especie de discurso moral acerca de la compasión o alguna otra directriz o cualquier otra virtud o valor. Esto no es cuestión de virtud. Esto es acerca de elegir trabajar en encontrar la manera de alterar o liberarme de la programación natural que me lleva a ser profunda y literalmente centrado en “mí mismo” y de ver todo e interpretarlo a través del filtro de “mi mismo”. De hecho esto es solo un ejemplo de esta ‘agua’ que nos rodea. Porque estamos literalmente sumergidos en certezas y verdades tan ridículas como esta pero que para nosotros, al no dedicarle un poco de nuestro pensamiento consciente, pasan totalmente desapercibidas y sin embargo, por más que no las veamos, dictan nuestras posibilidades.
Una pregunta importante (y quizá hasta obvia dado que esto está por escrito) ahora sería: ¿cuánto de este trabajo de “aprender a pensar” y de cambiar nuestra “programación de fábrica” se puede alcanzar de forma intelectual o a través de la adquisición de conocimiento? Esta pregunta es algo engañosa. Lo más peligroso de la adquisición de información y conocimiento (y sobre todo en mi caso) es que tiendo a sobre-intelectualizar cosas, a perderme en el argumento abstracto de mi cabeza, en lugar de ponerle atención a lo que está sucediendo justo en frente de mí, de ponerle atención a lo que está sucediendo dentro de mí. Así que, ¿cuánto de esto ocurre en mi “mente”? Pues en verdad todo. Pero al mismo tiempo no es algo sobre lo cual pudiera solo trabajar de forma intelectual a través de la lectura o de clases o seminarios de tipo tradicional. Esto es algo que solamente puedo aprender a través de la vivencia constante y disciplinada.
Pero, ¿porque digo que en realidad todo esto ocurre en tu mente? Pues obsérvate. Estoy seguro que muchos de ustedes saben lo difícil que es mantenerte alerta y atento en vez de hipnotizarte por el monologo constante de tu cabeza (de hecho, te pudiera estar sucediendo en este momento). Ahora voy entendiendo que todo este rollo de ‘aprender a pensar’ conlleva algo mucho más profundo y serio; aprender a pensar realmente significa ejercitar algo de control sobre cómo y en que pienso. Significa estar lo suficientemente consciente como para elegir a que ponerle atención y a como darle significado a mis experiencias. Porque si no desarrollas y ejerces esta capacidad de elección en tu vida adulta la vas a pasar bastante mal. Todo esto ocurre EN la mente, pero no es exclusivo DE la mente. Piensa en el viejo cliché: ‘la mente es un excelente sirviente, pero un terrible amo.’ Como muchos otros clichés este también parecería aburrido y como muchos otros que has visto cien mil veces en cientos de posts en el Facebook. Pero en realidad, si lo analizas un poco expresa una enorme y terrible realidad. No es para nada accidental que la mayoría de los suicidios con armas de fuego son llevados a cabo con un tiro a la cabeza. Le disparan a ese ‘terrible amo’. Terminan con la existencia del maestro que ha dictado lo que es posible para ellos, acaban con el dueño y director de la prisión en la cual han vivido toda su vida. En verdad la mayoría de los suicidios están muertos mucho antes de jalar el gatillo. Su mente, su ego, su terrible costumbre de navegar por su existencia flotando, tan solo sobreviviendo, los ha condenado a haber dejado de vivir durante mucho tiempo.
Así que este aprendizaje no va a ocurrir solo porque leíste esto. Conlleva muchísimo trabajo y entrenamiento. Pero, como siempre el primer y más importante paso es tomar consciencia, en este caso tomar consciencia del ‘agua’.
Y, entonces, de esto se trata. Sin rollos y pedos de más. Se trata de encontrar la manera de evitar navegar por esa vida prospera, respetable y cómoda muerto e inconsciente, un esclavo de tu mente y de tu programación de fábrica que te lleva a estar única e imperialmente solitario en tu día a día, un sobreviviente más en un mundo frio y sin color. Puede sonar exagerado o demasiado abstracto e idealista, puede sonar a rollo filosófico inútil. Así que vamos aterrizándolo. Vamos poniéndole nombre y apellido para que sepas exactamente de qué estoy hablando:
Has consciente lo que verdaderamente es tu ‘día a día’. Hay una gran parte de ese ‘día a día’ que nadie nunca menciona. Esa parte tiene que ver con el aburrimiento y la llana frustración de la rutina.
Para aterrizarlo más, vamos agarrando un ejemplo. Imaginemos que es un día cualquiera, un día promedio. Te levantas en la mañana, vas a tu retador y demandante trabajo, trabajas entre ocho y diez horas, al final del día estás cansado y algo estresado y lo único que quieres hacer es regresar a tu casa, cenar algo rico y quizá relajarte por un par de horas viendo tu serie favorita acurrucado con tu pareja y después acostarte a dormir porque por supuesto que al día siguiente te tienes que levantar a volverlo hacer todo otra vez… Pero en eso recuerdas que no hay comida en tu casa. No has tenido tiempo de ir al súper esta semana por tu trabajo retador y demandante así que ahora después del trabajo tienes que subirte a tu carro y manejar al supermercado. Es la hora pico y por supuesto que el transito está fatal. Entonces llegar al supermercado te toma mucho más tiempo del que debería. Cuando finalmente llegas, el súper está atascado, porque, por supuesto, es la misma hora a la cual otras personas con trabajos retadores y demandantes como el tuyo tratan de hacer esas compras de última hora. La tienda tiene esa iluminación asquerosa y en las bocinas se escucha una música diseñada para acabar con tu alma y este es el ÚLTIMO lugar en el mundo en el que te gustaría estar, pero tienes que trasladarte por los confusos pasillos de este enorme lugar para encontrar las cosas que quieres y tienes que maniobrar sacándole la vuelta a todas las demás personas apuradas, cansadas y confundidas con tu carrito con la rueda delantera descompuesta que tiende a virar a la izquierda. Y esperar a que la confundida señora se decida si quiere 350 o 400 o mejor 350 gramos del jamón de pierna que está en oferta… o mejor del San Rafael. Cada situación aparentemente sacada de tus peores pesadillas. Hasta que por fin conseguiste todo lo que querías, pero ahora al llegar a pagar te das cuenta de que, aun y cuando es la hora pico, solo la mitad de las cajas están abiertas. Entonces todas las filas están increíblemente largas, lo cual es estúpido y encabronante y te mueves a la fila exprés pero los idiotas de enfrente no traen menos de 15 artículos y se están tardando demasiado porque la caja no está programada para eso y tienen que hacerle dos notas y no entienden por qué a pesar de que arriba de sus cabezotas huecas esta el letrerototote que dice FILA EXPRES: 15 ARTICULOS O MENOS. Pero no es como que puedes desquitar tu frustración y desesperación con la pobre cajera apurada, que está haciendo lo mejor que puede en un trabajo cuyo tedio rutinario y falta de significado sobrepasa lo imaginable.
Por fin llegas hasta adelante en la fila y pagas tu comida y te dicen que “Tengas un buen día” en la voz más monótona, gris y aburrida del mundo. Entonces tomas tus bolsas de plástico que están al borde de romperse, en ese carrito con la rueda que vira desesperantemente a la izquierda y navegas por el estacionamiento hecho de irritantes piedritas que hacen que tu carrito rebote y que está lleno de los carritos de todas las demás personas inconscientes, incultas y mal educadas que no se toman la molestia de regresar el chingado carrito a su lugar para entonces comenzar tu camino de regreso a tu casa a través de ese lento y pesado tránsito de hora pico lleno de camionetas SUV en el cual todos están apurados, se meten en donde pueden y van tocando el claxon en cada oportunidad.
Y esa se va convirtiendo en tu rutina, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año.
Y además de esa vas acumulando muchas otras rutinas pesadas, aburridas, desesperantes, frustrantes y carentes de cualquier sentido aparente.
El punto es que justo en este tipo de mierda banal y frustrante es en donde más entra el trabajo de aprender a pensar. Porque embotellamientos de tránsito y pasillos llenos y filas atascadas me dan tiempo de pensar y si no tomo decisiones conscientes acerca de cómo y en que pensar y a que ponerle atención, voy a estar enojado y miserable cada vez que tenga que ir al súper o que tenga que llevar acabo cualquier otra tarea rutinaria y banal. Porque mi programación automática me lleva a pensar que este tipo de situación se tratan 100% acerca de mí. Acerca de MI hambre y de MI cansancio y de MI fastidio y de MI deseo de simplemente llegar a MI casa y en ese momento parecería que todo el mundo me esta estorbando. ¿Y quiénes rayos son todas estas personas que se atreven a estorbarme? Y mira lo repugnantes que son la mayoría de ellos, mira lo estúpidos y ensimismados y zombis e inhumanos y asquerosos que son. Y mira cómo van como ganado pastando por la vida. Y mira lo desesperante y maleducado que es este cretino gritando en su celular en medio de la fila. Y mira como esto es total, absoluta y personalmente injusto para MI. Y mira como todas estas camionetotas y camiones que van ocupando el mayor espacio en las calles van quemando inconscientemente sus galones y galones de gasolina y contaminando nuestro planeta. Y mira como los que traen los pescaditos de “Jesús” en sus defensas y las calcomanías de “Dios te ama” en sus vidrios son los hijos de puta más irrespetuosos del camino. Y mira como los hijos de nuestros hijos nos van a odiar por estar desperdiciando los recursos del planeta y desmadrando el clima. Y mira lo chiflados, egoístas, ensimismados y vale madristas que somos todos. Y mira como esta “moderna” sociedad consumista es la cúspide de todo lo que está mal con la raza humana. Y mira como hemos desperdiciado la oportunidad que nos han dado la vida y el universo de existir… Y mira… Y mira… Y mira…
Si elijo pensar de esta forma en la tienda o en la calle, está perfecto… muchos de nosotros lo hacemos. Pero pensar así no requiere ningún tipo de esfuerzo. Pensar así lo hago en automático, no tiene por qué ser una elección, así es nuestra programación natural. Esta es la forma natural y automática en la cual experimento las partes de mi vida adulta más aburridas, frustrantes y abultadas cuando opero desde esa creencia inconsciente y automática que me dice que yo soy el centro del universo y que mis sentimientos y emociones inmediatas deberían ser lo que determine las prioridades del mundo.
Pero el detalle es que, por supuesto, hay formas totalmente distintas de pensar y darle significado a todo este tipo de situaciones. En este tránsito, todos estos vehículos detenidos y arrastrándose en mi camino, no es imposible que algunas de estas personas en sus camionetotas y SUVs han estado en algún terrible accidente en el pasado y ahora manejar les parece tan aterrador que su terapeuta casi casi les ordenó comprar un vehículo grande y pesado para que se sientan a salvo manejando. O que el idiota de la Suburban que me acaba de cerrar quizá es un padre que lleva a su hijo enfermo al hospital y tiene una prisa y urgencia mucho más real y legítima que la mía… de hecho soy YO quien está en SU camino.
O puedo forzarme  a mí mismo a considerar la posibilidad probable de que todas las personas que están en el supermercado conmigo están igual de aburridas y frustradas que yo y que algunas de estas personas seguramente tienen vidas más difíciles y tediosas que la mía.
Insisto, por favor no vayas a pensar que te estoy tratando de dar consejos morales, que te estoy tratando de decir como deberías de pensar o que ‘deberías’ de pensar de esta forma en particular o que alguien podría esperar que lo hicieras de forma automática. Yo no tengo acceso a la verdad y además pensar así es difícil. Es MUY difícil. Toma decisión, determinación y esfuerzo y si eres como yo la mayoría de las veces no lo vas a lograr o de plano no vas a querer.
Pero en la mayoría de los días, si estas lo suficientemente consciente como para darte la oportunidad de elegir, puedes elegir ver de forma diferente a esta señora gorda, con pestañas postizas y plastas de maquillaje en la cara que le acaba de gritar a su hijo en la fila del cajero del súper. Quizá no es normalmente así. Quizá lleva tres noches seguidas sin dormir porque se la pasa en vigilia sosteniéndole la mano a su esposo que está muriendo de cáncer en los huesos. O quizá esta misma señora es la empleada que gana una baba en la oficina de tramites de gobierno que justo ayer le ayudó a tu pareja a resolver ese tedioso, horrible y desesperante problema haciendo un pequeño acto de bondad burocrática (si es que existe dicha cosa). Por supuesto que nada de esto es probable… pero tampoco es imposible. Solo depende de lo que elijas considerar. Si estas automáticamente seguro de que conoces la verdad de las cosas y si estas operando desde tu programación de fábrica simplemente teniendo razón con que tú tienes la verdad, entonces no te será posible considerar las versiones que no te resultan desesperantes y miserables. Pero si aprendes a pensar, a poner atención, a estar consciente del ‘agua’, entonces estará en tu poder experimentar una situación de infierno consumista tumultuoso y lento como algo no solo lleno de significado, si no sagrado, encendido con el mismo fuego y la misma fuerza que creó las estrellas, como algo cargado de amor, hermandad y esa unidad mística que tiene el “todo”. (Y todos cantemos kumbaya alrededor de la fogata.)
Y por supuesto que todo este rollo místico no es “verdad”. Lo único que es “Verdad” con V mayúscula es que TÚ serás la única persona que elija como ver las cosas.
Esta es la única y verdadera libertad que solo experimenta aquel que verdaderamente ha aprendido a pensar. Esta libertad es la capacidad de elegir conscientemente a que darle significado y a que no. Tú eliges a que cosas adorar.
Porque he aquí otra cosa que esta rara pero es Verdad: no existe el ateísmo real.
No existe eso de ‘no adorar’. Y por supuesto que existen quienes eligen adorar a algo espiritual y místico, sea lo que sea, Jesús, Dios, Yahvé, Alá, Buda o a los cuatro acuerdos o cualquier otro conjunto de principios éticos o morales inquebrantables. Y esta perfecto. Pero la mayoría acabamos adorando a otras cosas que acabaran por comernos vivos. Porque si acabas adorando cosas que solo se pueden tener, si a eso es a lo que le otorgas el significado de la vida, entonces siempre estarás vacío y nunca tendrás suficiente. Adora a tu cuerpo y a tu belleza y a la atracción sexual que generas en los demás y siempre te sentirás horrible. Y cuando el tiempo y la edad comiencen a mostrarse, morirás un  millón de muertes antes de que te velen. Adora el poder y acabaras sintiéndote débil y cobarde y necesitarás cada vez más y más poder sobre los demás para poder disfrazar tu miedo. Adora tu intelecto, el ser visto como inteligente y te acabaras sintiendo estúpido e ignorante, un completo fraude, siempre a punto de ser descubierto. En cierto nivel todo esto ya lo sabes. Te lo han repetido y lo has escuchado miles de veces. Ya ha sido codificado en forma de mitos, proverbios, clichés, leyendas, parábolas; es la carnita y el hueso debajo de cada gran historia o cuento. La lección que el héroe de la leyenda aprende al final. El punto no es exponer estas formas de adoración como malas o como pecado o como hechas por el demonio. El punto es que todas estas formas de adoración basadas en el tener son automáticas e inconscientes. Son programaciones de fábrica. Son el tipo de adoración que vas adquiriendo gradual y automáticamente día tras día, haciéndote cada vez más selectivo a la hora de elegir que ver y a que le das valor sin detenerte nunca a ver qué es lo que estás haciendo.
El pedo es que el “mundo real” no te va a desalentar de que operes en automático con todas tus programaciones de fábrica. Porque ese “mundo real” de dinero y poder y sexo que hemos creado sigue felizmente adelante alimentado por el miedo y la frustración y la adoración de “mi mismo”. Nuestra cultura actual ha sabido encausar y utilizar estas fuerzas en maneras que han resultado en el acumulamiento de riquezas y comodidad y ‘libertad’ personal. Esa falsa libertad que nos hace amos de nuestro reino tamaño cráneo, solos en el centro de toda la creación. Pero por supuesto que este tipo de libertad es la más añorada por nosotros porque nos la alimentan con cada cuerpo perfecto que desfila por la pasarela del desfile anual de Victoria’s Secret usando un push up bra que puedes pedir para ti o para tu esposa por catálogo desde la comodidad de tu hogar y nos la venden en cada versión nueva del iPhone o del Galaxy cada vez más grandes, rápidos, nítidos y ligeros y la podemos adquirir por unos cuantos cientos de miles de pesos y 5 años de desvelos, trabajos en equipo y estrés en alguna prestigiosa universidad ranqueda a nivel internacional.
Pero por supuesto existen muchos diferentes tipos de libertades. Pero aquella libertad que tiene más valor no es el tipo de libertad acerca de la cual se habla mucho ni vas a ver que alguien compre esos valiosos minutos para anunciarla en tamaño gigante durante los 35 minutos de anuncios en el cine antes de que comience tu película, ni es el tipo de libertad con la cual se preocupa el mundo real el cual está demasiado interesado en desear y obtener y desear y obtener.
El tipo de libertad más valiosa conlleva atención y consciencia y disciplina y compromiso y responsabilidad y el deseo genuino de realmente interesarte por otro ser humano y de elegir sacrificarte por ellos de formas pequeñas cada día, esas formas que tienden a pasar desapercibidas porque no son sexys.
Ahí está la libertad verdadera. Eso significa saber pensar. La alternativa es la inconsciencia, la programación de fábrica, esa carrera de ratas, ese sentimiento arrollador y constante de haber tenido y haber perdido algo infinito. Insisto lo malo de la segunda no es que sea mala. Si no que no es libre.
Sé que esto quizá no te parezca lindo o divertido o digerible o alentador o inspirador. Pero hasta donde lo puedo ver es la Verdad con V mayúscula despojada de muchos adornos retóricos. Y por supuesto, tú eres libre de pensar y analizarlo de la manera que tú quieras. Pero por favor no creas que es un sermón dominguero para decirte lo mal que estas. Nada de esto se trata de religión o de moral o de dogma o de preguntas rimbombantes acerca del sentido de la vida o de la vida después de la muerte.
La Verdad con V mayúscula se trata de la vida ANTES de la muerte.
Se trata del verdadero valor de la verdadera libertad. Y esta libertad no la vas a experimentar a través de la adquisición de conocimiento. No tiene nada que ver con libros o seminarios o escritos o discursos. Esta libertad tiene que ver con simple consciencia. Consciencia acerca de aquello que es tan real y esencial, aquello que esta tan escondido a simple vista a pesar de que nos rodea todo el tiempo, que para verlo tendríamos que recordarnos a nosotros mismos todo el tiempo:
“Esto es agua”
“Esto es agua”
“Esto es agua”

Es inimaginablemente difícil hacer esto. Mantenerte alerta, vivo y consciente en el día a día del mundo de hoy. Y eso significa que tenemos la oportunidad de pensar en otro cliché: nunca paras de aprender. Porque aprender a pensar no es algo que adquieres y listo. Aprender a pensar es algo que te lleva, literalmente toda la vida… pero, si lo eliges, podrías comenzar a hacerlo ya.

lunes, 23 de agosto de 2010

NFL: Principales Historias para el 2010

Esta a punto de arrancar una nueva temporada de la NFL y es momento de revisar cuales serán las principales historias a seguir para esta campaña.

Los verdaderos santos de Nueva Orleáns: Los Santos vienen de experimentar un año mágico en el cual todo les salió bien y lo ganaron todo, llevando alegría muy necesaria a una ciudad que ha sufrido mucho en los últimos años. Este año las cosas siguen pintando muy bien para un equipo que no perdió a casi ningún titular. La defensiva se verá mucho mejor ya en el segundo año bajo la tutela de su coordinador Greg Williams, quizá no va a ser de las más dominantes, pero, como ya lo demostraron, su estilo agresivo seguro será factor cuando necesiten alguna jugada grande en los momentos críticos. Los Santos se tendrán que acostumbrar a cargar con la etiqueta de favoritos, aunque gracias a la atención que están recibiendo la novela de Brett Favre y el surgimiento de los Jets como el equipo del momento (mas de estos temas adelante), quizá no traigan el tiro al blanco en la espalda con el cual normalmente cargan los equipos campeones, pero aun así, les aseguro que muchos equipos ya marcaron el día que juegan contra los Santos en su respectivos calendarios. Ah… y ese tal Drew Brees… sigue siendo muy bueno.

La Saga de Brett Favre Parte XX: La gente podrá estar harta de la novela de Brett: “que si regresa… que si no regresa… que si juega… que si el tobillo…” y no hay duda de que hay momentos en los cuales el quarterback de los Vikingos, en cuanto a sus actitudes, su manera de manipular a los medios y su búsqueda de atención, se asemeja más a una diva adolescente de la música Pop que a un mariscal de campo campeón. Pero tampoco hay duda que la NFL, y sobre todo Minnesota, es un mejor lugar con el número 4 en los emparrillados. A sus casi 41 años sigue siendo uno de los jugadores que muestra más pasión y alegría por el fútbol americano haciendo que cada juego en el que participa sea un verdadero espectáculo. Sigue teniendo una actitud hacia el juego irreverente y arriesgada que hace que cada jugada en la cual tiene el balón en sus manos sea impredecible. Lejos de ser un “pobre viejo” aferrándose a la idea de seguir jugando, Favre viene del que él mismo considera como su mejor año estadístico y es parte esencial de un equipo que es serio contendiente a ganar el Super Bowl. Cuando todo este escrito, estoy seguro que Brett nos regalará otro año espectacular y lleno de sorpresas… ya sea buenas… o malas.

Los J-E-T-S Jets, Jets, Jets: Desde que Rex Ryan asumió el puesto de Entrenador en Jefe de “la otra franquicia de Nueva York” los Jets se la han pasado en los reflectores. Primero seleccionando a Mark Sanchez como el futuro del equipo, ocasionando las inevitables comparaciones a Joe Namath. Después con la manera directa y honesta de hablar del mismo Ryan. También con la polémica manera en la que ganaron sus últimos dos partidos de la temporada para colarse a los playoffs… donde también dieron mucho de que hablar. Este año ya firmaron a veteranos de renombre como LaDanian Tomlinson, Santonio Holmes y Antonio Cromartie, actualmente aparecen en la serie del HBO: Hardknocks, su entrenador ya afirmó que son favoritos para ser campeones y son parte de una de las novelas mas importantes de la pretemporada al no poderse poner de acuerdo con el salario del que muy probablemente sea su mejor jugador, Darrelle Revis… ¡y ni siquiera a empezado la temporada! Muchos equipos tratan de no captar tanta atención y así no dar a los demás motivación extra, pero los Jets parecen, no solo no tenerle miedo, sino disfrutar de la atención. Hay muchas expectativas para los pupilos de Rex Ryan que ya tienen suficiente material para llenar los titulares para tres temporadas… y todavía ni comienza esta.

¿¿¿How ‘bout them Cowboys???: Muchos expertos consideran a los Vaqueros de Dallas uno de los favoritos para el 2010, pero el “Equipo de América” tiene una serie de interrogantes que aclarar antes de ser catalogado como el favorito en una difícil Conferencia Nacional. ¿Sera Tony Romo el quarterback indicado para ganar los juegos importantes y asi llevar a la “Big D” de vuelta a sus tiempos de gloria? De no ganar el Super Bowl, ¿será esta la última campaña de Wade Phillips, sin importar hasta donde lleguen? ¿Se establecerá Miles Austin como un legítimo receptor numero 1 en la NFL? ¿Qué tipo de impacto tendrá el polémico novato Dez Bryant? ¿Podrá la línea ofensiva establecer un ataque terrestre respetable? ¿Tendrá la defensiva de Dallas suficientes “playmakers” para ayudar a DeMarcus Ware? Los Vaqueros tienen la oportunidad de disputar el campeonato en su casa (Dallas es la cede para el Super Bowl XLV) pero para poder lograrlo necesitan resolver sus problemas…aun así son, sin duda, uno de los equipos con más talento (y más expectativas) de la NFL.

Estrellas Viejas en Cielos Nuevos: Cada año hay un flujo de jugadores (y coaches) de un equipo a otro ya sea por medio de la agencia libre o mediante cambios. Ademas de los tres ya mencionados que emigraron a Nueva York (Tomlinson, Cromartie y Holmes), los más importantes y los que habrá que seguir de cerca esta temporada son los siguientes:

Donovan McNabb a los Pieles Rojas de Washington: Aunque el arribo de Mike Shanahan como entrenador en jefe y de McNabb como quarterback a Washington ha sido opacado por las payasadas de Albert Haynesworth, Donovan y Shanahan son personas que han demostrado ser ganadores y se espera que hagan lo mismo en la capital.

Brandon Marshall a los Delfines de Miami: Marshall es fácilmente uno de los 5 receptores más talentosos de la liga y debe ayudar bastante a hacer mucho más dinámico el ataque de Miami.

Anquan Boldin a los Cuervos de Baltimore: Los Cuervos llevan años buscando a un receptor que pueda cargar con la responsabilidad de ser clasificado numero 1, Anquan es eso… y más.

Terrell Owens a los Bengalies de Cincinati: Si bien T.O. ya no es el mismo que hace 5 años, su ética de trabajo y preparación física siguen siendo impresionantes y debe darle a Carson Palmer otra muy buena opción en un ataque que se volvió muy dependiente de los acarreos de Cedric Benson el año pasado… además juntar a T.O. con Chad Ochocinco va a asegurar que los juegos de los Bengalies también van a estar divertidos en las bandas.

Julius Peppers a los Osos de Chicago: Desde su llegada a la liga, Julius tiene más sacks que cualquier otro jugador de la NFL y le va a proporcionar a los Osos una constante amenaza para ponerle presión al quarterback contrario.

… y en otras noticias:

Big Ben y los Steelers: Ben Roethlisberger estará fuera de los emparrillados por suspensión los primeros cuatro juegos. En una dificilísima división, Pittsburgh deberá aguantar y sacar por lo menos un record de 2-2 en estos partidos para poder aspirar a ser contendiente.

Tim Tebow: Al parecer absolutamente todo lo que haga o diga este carismático jugador acapara los reflectores, aunque su rol va a ser limitado en la ofensiva de los Broncos, habrá que ver que tanto lo utiliza Josh McDaniels en situaciones de línea de gol y de corto yardaje.

¿CJ 2K 1/2?: Chris Jonson tuvo una de las mejores temporadas de la historia convirtiéndose en tan solo el 6to jugador en la historia en acarrear el balón para más de 2,000 yardas y ya dijo que su meta para el 2010 son las 2,500, es una cifra casi ridícula, pero este hábil corredor de los Titanes de Tennessee tiene el talento para lograr grandes cosas.

No se olviden de los Pats: Los Patriotas de Nueva Inglaterra se pueden convertir en una especie de “Gigante Durmiente” esta temporada. Siguen teniendo a Tom Brady y a Randy Moss y, aunque su defensiva es joven, Bill Belichick, como líder y estratega, sigue causando miedo y respeto (en ese orden) a las ofensivas contrarias. Los demás equipos deben ser cautelosos al querer menospreciar a este equipo.

Estas son algunas de las cosas que se espera que den mucho de que hablar durante la temporada… pero la NFL es impredecible y estamos a la expectativa de las nuevas historias que puedan surgir.

jueves, 15 de julio de 2010

En Defensa de LeBron

Me impresiona la manera en la que la gente puede ser mediocre con el tema de LeBron James. Es mediocre la actitud reprobatoria que han tomado su antiguo dueño, Dan Gilbert, los fans de Cleveland y de Nueva York, muchos periodistas y el publico estadounidense en general, porque eso mismo que tanto se le aplaude a LeBron, esa razón por la cual TODO el mundo estaba al pendiente y querían al Rey en su ciudad, es lo mismo que se le critica hoy.

Antes de la llegada de LeBron James, la franquicia de lo Cavaliers de Cleveland había sido mundialmente reconocida a lo largo de la historia de la NBA por no ganar absolutamente nada y por ese highlight de Michael Jordan tirando por encima de Craig Ehlo para ganar el 5to juego en la primera ronda de los Playoffs del '89. Después de la llegada de LeBron se había convertido en una de las franquicias más caras en la NBA... y eso que no ganaron nada. Obviamente James había sido la maquinita de hacer billetes desde su llegada a los Cavs para su dueño Dan Gilbert, quien a su partida saco unas declaraciones diciendo, en muy pocas palabras, que LeBron era una pésima persona y que que bueno que se había ido y que ellos (los Cavs sin James) iban a ganar un campeonato antes que él (LeBron en Miami con Wade y Bosh)lo cual es totalmente ridículo... a menos que estés esperando que Ilgauskas y Varejao se combinen para 35 puntos y 23 rebotes cada juego... ah no, perdón... Ilgauskas ya se fue a Miami también. Gilbert cuestiona la lealtad de LeBron siendo que el mismo corrió a Mike Brown aun y cuando lleva dos temporadas seguidas teniendo el mejor record de la liga y tan solo en esta última fue el entrenador del año. Gilbert no es mas que un rico chiflado que no se salió con la suya y ahora esta haciendo berrinche.

La ciudad de Cleveland es un destino gris para agentes libres, nadie quiere ir allí. Hace frio, no hay "vida nocturna" los fanáticos son DEMASIADO apasionados y el dueño... pues digamos que no se ayudo a si mismo con las declaraciones que hizo en contra de LeBron. Ellos esperaban que el simple hecho de que James sea originario del estado de Ohio fuera suficiente para que les debiera su lealtad incondicional. De hecho LeBron hizo todo lo posible para quedarse en Cleveland, trato de reclutar (cosa que el dueño no hizo) a jugadores como Chris Bosh y Carlos Boozer para que vinieran a jugar con él. Pero a fin de cuentas tomo la decisión de rechazar los 30 millones de dólares extras que ganaría con los Cavs e irse a un lugar en donde seguramente será más exitoso en la cancha.

Hay muchísimos periodistas y gente en general en Estados Unidos que ha criticado bastante a LeBron sobre todo por el especial de 1 hora en ESPN donde anunció su decisión. Pero es esa misma gente que no ha hablado de otra cosa en los últimos 2 meses la que impulsó a que esto sucediera. Ahora resulta que a James se le aplaude cada vez que hace alguna aparición en público, sea en los ESPYS o en MTV o en donde sea, y todo mundo le festeja sus payasadas antes de cada juego, pero cuando se trata de anunciar algo de esta magnitud, quieren que se encierre y lo haga en privado. La misma sociedad estadounidense cuyos programas favoritos son los "Reality Shows" fueron los que impulsaron a que LeBron escogiera dar a conocer su decisión de esta manera. Pero lo mas impresionante es que James no ganó un centavo con este especial ya que todo el dinero recaudado lo donó al "Boys and Girls Club".

A fin de cuentas LeBron James es un "chavo" de 25 años, y aunque no sea raro para él tomar decisiones importantes (desde que tenía 12 años él se ha hecho cargo de su familia) esta fue, quizá, la más importante que ha tomado hasta la fecha. En lo que todo el mundo se debería de estar fijando es que no tomo la decisión basada en dinero ni en el glamour que vendría con jugar en Nueva York, no tomó la decisión más popular ni la que lo hiciera más famoso. LeBron James con esta decisión demostró que eso que todos los atletas dicen de dientes para afuera, que lo más importante siempre son los campeonatos... para él no es solamente un cliché.

miércoles, 14 de julio de 2010

Experiencias en Camp Camarillo

En un mundo en el que las principales noticias deportivas están plagadas de historias como las de Tiger Woods, Big Ben, Lawrence Taylor y demás malos ejemplos, es realmente refrescante conocer a alguien como Greg Camarillo, que además de ser una estrella en la NFL es un modelo a seguir, no solo en el mundo del deporte, sino también como persona fuera del campo.

Camarillo no entro a la NFL por la puerta grande. Su carrera en la Universidad de Stanford no fue impresionante en el campo, pero logró convertirse en "Academic All Pac 10" sus últimos tres años y su otra opción para estudiar la carrera era Harvard, así que eso les da una idea de lo inteligente que es. Esa inteligencia, una actitud ganadora y el trabajo duro lo llevaron a firmar con los Cargadores de San diego en el 2005 y más tarde, en el 2007, con los Delfines de Miami. Hizo su nombre jugando en equipos especiales y en uno de los últimos juegos de la campaña cuando parecía que los Delfines acabarían la temporada con la columna de juegos ganados en cero, Greg anoto en una recepción de 64 yardas en tiempo extra para darle a Miami su única victoria del 2007.

El curriculum del #83 se ha vuelto cada vez más impresionante, pero aún así es todavía más impresionante como ser humano.

Este pasado fin de semana nos invito a su camp, Camp Camarillo, en la ciudad de Los Ángeles, a dos amigos y a mí, a participar como coaches invitados. Desde el primer minuto que lo conocimos (pasando por nosotros en su Escalade al aeropuerto) nos impresionó su sencillez (si con todo y Escalade) y amabilidad. Todo el fin de semana estuvo al pendiente de nosotros, lo cual es impresionante, tomando en cuenta que sus otros invitados eran del calibre de Ricky Williams, Luis Castillo, La'Roi Glover, Quentin Jammer, entre otros. Yo no podía creer que a pesar de que yo era el que me sentía inmensamente agradecido y suertudo de estar allí, él era el que se la pasaba dándonos las gracias.

Antes de empezar el Camp, nos alineo a todos los coaches y nos presentaron a uno por uno, "Ricky Williams: Ganador del trofeo Heisman, poseedor de todos los records terrestres de la Universidad de Texas, La'Roi Glover: 6 veces invitado al Tazón de los Profesionales... Jorge Osuna: 5 veces campeón nacional en México..." A Greg no le importaba que nuestros logros no tuvieran comparación con los de los demás coaches, nos trato igual y nos presentó igual. Incluso al final del Campamento nos alineo a todos, con Sharpie en mano, para que les firmáramos a los chavos sus camisetas, gorras y posters. Fue una experiencia un tanto surrealista estar firmando una camiseta o un balón y poner mi nombre abajo del de Ricky Williams y a un lado del de Luis Castillo.

Greg Camarillo tiene todo para ser el estereotípico atleta sangrón que cree que por el simple hecho de ser profesional y de ganar mucho dinero puede tratar a la gente mal e imponer sus condiciones a donde vaya. Un fin de semana conviviendo con él me bastó para darme cuenta de que en realidad es todo lo contrario, una persona amable, atenta, sencilla y con un genuino interés por los demás. Ojalá que Greg se convierta en un modelo a seguir para muchas personas, tanto colegas suyos en el deporte, como personas que han llegado a conocerlo o simplemente los que han oído hablar de él. Yo ya tuve la fortuna de conocerlo y tengo el orgullo de decir que no solo me convertí en uno de sus muchos admiradores… también en uno de sus amigos.

miércoles, 7 de julio de 2010

Año Histórico en la Agencia Libre de la NBA

El 2010 es un año histórico en el periodo de agencia libre de la NBA. Esto se debe, no solo a la calidad de jugadores que hay disponibles en el mercado, sino también a que al ponerle una cantidad límite al salario que se le puede pagar a un jugador al año, el dinero deja de ser la razón más importante para que una estrella de la NBA decida a donde irse.

Con esto comienza un juego de reclutamiento al mas puro estilo de los deportes colegiales. Para las franquicias que tienen suficiente espacio en su tope salarial el dinero pasa a segundo (o tercer o cuarto) plano y tienen que convencer a los mejores jugadores de militar para su equipo con otro tipo de motivaciones. Entonces entran en juego cosas como: la ubicación del equipo, el tamaño de la ciudad y del mercado disponible, los posibles patrocinadores, compañeros de equipo que faciliten el competir por campeonatos, la proximidad a la familia, el entrenador que tienen... incluso hasta la reputación de los gerentes generales y dueños o (y es en serio, pregúntenle a Marc Cuban) la suavidad de las toallas de los vestidores.

Para alguien como LeBron James que, al saltar directamente de la prepa a la NBA, no tuvo la oportunidad de ser "reclutado" a nivel colegial, debe ser bastante especial ese sentimiento de ser "acortejado" por los equipos que desean sus servicios. Por esta razón James se inclina por jugar en Cleveland en donde nació y creció y en donde es una especie de semidiós… siempre y cuando le traigan a los jugadores correctos. O como Chris Bosh, que a jugado toda su carrera en otro país (Canadá) en donde el básquetbol ni siquiera es tan popular, se inclina por jugar en una ciudad grande y de mucho mercado como Miami, Chicago o Houston.

Ahora si pareciera que realmente se va a cumplir la idea de que, se vayan a donde se vayan, los jugadores se vana ir allí con los campeonatos y no el dinero en mente… bueno, siempre y cuando les paguen el salario máximo.

lunes, 28 de junio de 2010

Toy Story 3: La Mejor Parte de Mi fin de Semana.

Justo cuando creíamos que Pixar había llegado a su mejor momento, cuando pensábamos que ya no nos podían regalar nada mejor que Wall-E o que Up, sacan algo mejor.

Toy Story 3 es, sin lugar a dudas, la mejor de las películas de esta franquicia y la mejor en una larga línea de éxitos de Pixar. Nuevamente nos regalan personajes únicos y los desarrollan de manera excelente durante la película.

La tecnología de animación y de 3D es impecable, y el mejor ejemplo de esto se ve plasmado en la difícil tarea de animar a seres humanos. En esta tercera entrega los humanos juegan un papel esencial, mientras que en Toy Story 1 trataban de casi no ponerlos en pantalla debido a la dificultad para hacer una buena representación de ellos.

Pixar logra con regularidad contar una buena historia y mandar un mensaje positivo sin que estas dos cosas choquen. Muchas veces cuando quieres mandar un mensaje te tienes que salir del flujo de la narrativa para poder poner énfasis en el punto que quieres transmitir. En Toy Story 3 logran transmitir bastantes mensajes positivos pero todo fluye como parte de la historia.

Toy Story 3 es un agasajo visual y un deleite para audiencias de todas edades y sirve para que la gente que le había perdido la fe a las películas en tercera dimensión (un servidor incluido) recupere la esperanza en la tecnología que, muy probablemente, se convierta en el futuro del cine. Y me da gusto que sea una empresa como Pixar la que lidere la carga hacia esta nueva frontera cinematográfica.

El Futbolista Mexicano en Tres Ejemplos

Lo peor que podemos hacer ahorita es conformarnos con la mediocridad. Pensar que el juego de ayer se perdió por culpa del árbitro no es más que un pensamiento mediocre. El juego de ayer se perdió en la cancha, y la culpa la tiene el futbolista mexicano. Para conocer a este futbolista mexicano (con todas sus virtudes y sus innumerables defectos) no hace falta otra cosa que observar a tres de sus representantes.

El primero es Adolfo "El Bofo" Bautista. El representa al clásico jugador mexicano que siente que ya la hizo: "Ya soy profesional, ya no necesito trabajar ni echarle ganas. Ya "me la partí" en el Atlas (o el Puebla o Jaguares o San Luis) para que me dieran mi contrato millonario en el América (o Chivas o Rayados o el Santos o Tigres) en donde ya me puedo dedicar solamente a cobrar y ya no trabajo para ser mejor." Al Bofo lo llevaron al mundial de milagro. Gran parte de la afición mexicana (y bastante justificadamente) no quería que fuera. Llegó a la concentración sin condición y no logró pasar las pruebas físicas. En los juegos de preparación se dedicó a perder el balón con regularidad (muchas veces sin presión), y su "momento de gloria" vino cuando le anotó (sin defensas ni portero enfrente) a Gambia, una selección bastante regularcita (y quizá "regularcita" es echarles flores). Aún así, Aguirre le vio algo y decidió llevarlo. Pero nadie (creo que ni él) nos imaginábamos que iba a jugar un solo minuto en el Mundial... mucho menos empezar de titular, en octavos de final, contra Argentina. Pero bueno, le dan la oportunidad, a este "jugador que se siente que ya la hizo", que su "chamba" era "estar allí". Le dan la oportunidad de entrar en el juego más importante de su carrera, y el Bofo entra al campo... ¡A CAMINAR! Uno puede entender nervios, falta de técnica, que salgas en un día malo y que nada te salga bien... pero entrar a un juego, a un Mundial en el que ni siquiera deberías de estar en la banca (ya no digo en el campo) y ponerte a caminar es imperdonable. Habla de una actitud y una mentalidad inexistente. Habla de un esfuerzo nulo: "ya me pagaron mi contrato millonario (ya entre al campo en el Mundial), así que, señores: ¡a la hamaca!". La estadística que me deja perplejo es la que sacó Cancha: en el juego de ayer El Bofo corrió menos que El Conejo Pérez... y no digo más (I rest my case).

El segundo ejemplo es Ricardo Osorio (chin, ¡tenía que ser él!). Osorio ha sido uno de los referentes del futbol mexicano en los últimos años. Uno de los pocos que ha logrado dar el salto a Europa con éxito. En una selección plagada de jóvenes con talento pero sin mucha experiencia, Aguirre contaba con que sus jugadores de experiencia, sobre todo en Europa, guiaran a los jóvenes, más que nada en el aspecto mental. Cuando más necesitaba de esos líderes fue en el momento en el que cayó el primer gol de Argentina. Los equipos grandes no dejan que un error arbitral te detenga. Al contrario: los líderes de esos equipos grandes lo utilizan para motivar a sus compañeros. Para unirlos más, bajo la idea de que son ellos contra el mundo, porque hasta los árbitros están en su contra y solo manteniéndose unidos van a lograr sacar el juego adelante. Pero cuando buscábamos ese liderazgo en Osorio, vino el error más grande de su carrera. Osorio representa al futbolista mexicano que se cae cuando las cosas se ponen difíciles, que no tiene la dureza mental para sobreponerse a la adversidad y que se desconcentra y que se queda pensando en el "robo" del arbitro en vez de seguir haciendo su partido.

(Soy una persona muy positiva, y como quiera me costó mucho trabajo sacarle algo bueno al juego de ayer. Pero creo que es importante acabar el Mundial en una nota positiva y aquí va mi mejor esfuerzo.)

El tercer ejemplo del futbolista mexicano es Javier "El Chicharito" Hernández. En él vi representado todo lo positivo de los jugadores de este país. Esa irreverencia que nos hace jugarle fuerte a las selecciones grandes. Esa valentía para atreverse a buscarlas todas, a pegarle como sea, de donde sea y como venga... pero siempre a gol. A ese México de los primeros 20 minutos, que se atrevía a soñar con cosas más grandes. En el Chicharito vemos representadas las virtudes sobre las cuales se debe de trabajar para construir un futuro positivo para el futbol, y el deporte mexicano en general. Hernández, con sus escasos 22 años, se esta convirtiendo en el cangrejo que se quiere salir de la tina, ¡hay que impulsarlo!... ¡no jalarlo!