jueves, 17 de junio de 2010

Las Intangibles y Drew Brees

Las intangibles son aquellas cualidades que, como su nombre lo dice, no se pueden medir. Uno puede medir, por ejemplo, la velocidad en las 40 yardas, el salto vertical y la fuerza, pero no así la tenacidad, la frialdad bajo presión y las habilidades de liderazgo. Las intangibles son aquellas cualidades a las que no se les puede poner un numero frío, pero son tan, o más, importantes que todas esas otras habilidades "tangibles", especialmente para los quarterbacks.

El quarterback titular de los Santos de Nueva Orleans es Drew Brees. Brees es un jugador cuyas cualidades tangibles no son las más impresionantes. Mide 6 pies (1.83), que para ser quarterback en la NFL, es bastante chaparro, tomando en cuenta que la estatura promedio de la línea ofensiva de los Santos es de 6 pies 5 pulgadas (1.96) y Drew tiene que lanzar cada pase por encima de estos gigantes. Brees tampoco cuenta con el brazo más fuerte, no lanza bombas de 70 yardas ni tira rayas de 100 millas por hora. Tampoco es el más fuerte ni el más rápido. Pero lo que le sobra al Jugador Mas Valiosos del Super Bowl 44 son las intangibles.

Este tipo de jugador ilumina el cuarto en donde se encuentra y vasta con una mirada a los ojos para inspirar a sus compañeros de equipo. Tienen un carisma desbordante y cuando más difícil esta la cosa, más brillan.

La semana pasada me tocó estar en Nueva Orleans en el campamento de los Santos y me bastaron 30 segundos de estar en la presencia de Drew para entender porqué habían logrado lo que lograron el año pasado... y otros 2 segundos para querer ponerme el casco y las hombreras para jugar para él. Este es el tipo de sentimientos que generan y que no se pueden medir.

A media junta de las alas cerradas, Drew Brees asoma la cabeza en el cuarto de película y se disculpa por interrumpir, pero dice que tiene algo importante que decirles a las alas cerradas y específicamente a Jimmy Graham, el novato de la Universidad de Miami. A continuación explica la manera correcta de correr una trayectoria contra una cobertura específica. Su tono lleva un aire definitivo en el sentido de que no hay manera de que quepa duda de la manera en la que quiere que se hagan las cosas, pero al mismo tiempo tiene la capacidad para manejar un tono amigable y sencillo. Una vez aclarado su punto, se despide y ante el agradecimiento del entrenador de alas cerradas por dicha aclaración, él contesta: "No, para nada, era esencial."

Para este tipo de jugador es "esencial" aclararle una trayectoria a un novato... ¡en junio! a tres meses de que empiece la temporada. Eso habla de una atención a los detalles que coquetea con el perfeccionismo.

En una época en la cual vemos que los atletas son cada vez más fenomenales. En donde cada vez son más fuertes, grandes y rápidos. Siguen siendo cualidades como tenacidad, liderazgo, ética de trabajo, carisma y frialdad bajo presión las que más importan. No estoy diciendo que las tangibles no importan, para jugar en la NFL tienes que ser extremadamente rápido o grande o fuerte o tener una combinación de estas, pero las más importantes, con las que ganan campeonatos y gracias a las cuales año tras año jugadores importantes reciben los premios de Más Valioso... siguen siendo las intangibles.

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